En Argentina, la minería de Tierras Raras, o Elementos de Tierras Raras (ETR) aún no se encuentra desarrollada, por lo que los datos disponibles sobre recursos son limitados y, en muchos casos, provienen de estudios realizados hace varias décadas.

Actualmente se estiman:

  • 0,19 millones de toneladas de recursos identificados, es decir, zonas donde la presencia de ETR fue comprobada mediante estudios técnicos.
  • 3,3 millones de toneladas de recursos potenciales, correspondientes a áreas donde se presume la existencia de ETR, pero sin verificación técnica sólida.

Esto significa que los recursos potenciales son casi 17 veces mayores que los identificados, lo que sugiere que la mayor parte del potencial argentino en Tierras Raras se encuentra aún en etapa de exploración y evaluación preliminar.

Mientras Argentina todavía no ha definido reservas —la porción de los recursos que es económica y técnicamente viable de explotar—, otros países lideran el escenario global:

  • China: 44 millones de toneladas
  • Brasil: 21 millones de toneladas
  • India: 6,9 millones de toneladas
  • Australia: 5,7 millones de toneladas

Este contraste no implica una falta de potencial argentino, sino un desarrollo aún incipiente frente a potencias que llevan décadas invirtiendo en exploración, tecnología y refinación.


🗺️ Depósitos minerales en el país

Los estudios geológicos existentes indican la presencia de ETR en distintas regiones del territorio argentino. Los principales indicios se localizan en:

  • El noroeste argentino, especialmente en las provincias de Salta y Jujuy
  • La provincia de San Luis
  • El sur de la provincia de Santiago del Estero

Además, existen indicios aún no evaluados en profundidad en:

  • San Juan (Valle Fértil)
  • Córdoba (zona del río Calamuchita)
  • Provincia de Buenos Aires (Barker)

La única producción nacional registrada de minerales portadores de ETR corresponde a un antecedente histórico:
entre 1954 y 1956 se recuperaron 1.010 kg de monacita —un mineral que contiene tierras raras— en la mina Teodesia, ubicada en Valle Fértil, San Juan.


⚙️ Desafíos tecnológicos, ambientales y económicos

El desarrollo de la minería de Tierras Raras presenta desafíos particulares que explican por qué, a nivel global, su producción está altamente concentrada.

🔬 Complejidad tecnológica
Aunque los ETR no son especialmente escasos, son difíciles de separar entre sí debido a su similitud química. Esto hace que los procesos de extracción, aislamiento y refinación sean tecnológicamente complejos y costosos.
El principal obstáculo para su producción es la necesidad de innovación tecnológica que permita que los proyectos sean rentables y sostenibles.

☢️ Asociación con elementos radiactivos
Muchos depósitos de ETR están asociados a la presencia de Torio y Uranio, lo que implica desafíos adicionales en la gestión de residuos y colas de producción, con estrictos cuidados ambientales y sanitarios.

📊 Falta de información geológica actualizada
La antigüedad y escasez de estudios geológicos modernos generan incertidumbre sobre la verdadera magnitud y calidad de los depósitos, lo que actúa como un fuerte desincentivo para la inversión privada a gran escala.


🚀 Perspectivas y rol estratégico

Para transformar el potencial geológico en desarrollo real, resulta clave impulsar políticas públicas que promuevan la generación de datos geológicos modernos, confiables y de alta calidad.

Contar con esta información permitiría:

  • Reducir el riesgo exploratorio
  • Atraer inversión
  • Evaluar la viabilidad de procesos metalúrgicos y plantas de separación
  • Posicionar a Argentina dentro de la cadena de suministro global de minerales críticos

El desarrollo de las Tierras Raras podría complementar la matriz minera nacional, junto al litio, el oro-plata y el cobre, fortaleciendo la soberanía tecnológica y productiva del país.


Fuente: Elaborado con información del SEGEMAR